Con estas líneas y desde mi reclusión forzosa, fruto de la responsabilidad ante la angustiosa situación que estamos viviendo, deseo expresaros mi agradecimiento y el del colectivo al que represento, los profesionales granadinos, por el tremendo esfuerzo, la valentía, la generosidad y la capacidad de amar que estáis demostrando cada día desde la aparición de esta terrible pandemia que tiene sobrecogido al mundo entero.

En estos momentos de lucha, dolor y miedo, sólo los grandes profesionales demuestran su calidad y su valía y con vuestro comportamiento así lo estáis haciendo, sin vosotros, todos y cada uno de nosotros nos veríamos indefensos ante las circunstancias y ante semejante crisis, sin embargo, con vuestra entrega habéis conseguido darnos una lección de altruismo y saber hacer y con vuestro ejemplo nos habéis enseñado que se puede conseguir, que en la vida existen personas capaces de tener una abnegación total sin pensar en sí mismos por conseguir el bien general y en este caso, la salud física y emocional de todos.


Me gustaría que esta carta fuera para vosotros, los médicos, los enfermeros y los psicólogos un reconocimiento y el homenaje que tanto merecéis y que no podemos hacerlo de otra manera.


En las funciones que cada profesional tiene en la sociedad, debemos valorar los esfuerzos y las capacidades, dejando que el entramado formado por todos se sostenga y mejore la calidad de vida, pero en lo que se refiere a la salud, es aún más delicado, el miedo juega malas pasadas y sin ella, nada tiene importancia; por eso, las profesiones sanitarias son tan preeminentes y requieren de grandes energías y capacidades, de humanidad y altruismo y sobre todo arrojo y entereza; en vuestras manos todos somos iguales, somos vulnerables, la salud no entiende de convencionalismos, de clases sociales, de cargos, y solo en esos momentos estamos indefensos y somos sencillamente personas. Por todo esto, el ser un buen profesional, es ayudar con el cuerpo y con la mente, es tan importante y requiere de una calidad sublime para hacerlo de manera excelente y de nuevo, en estos momentos lo habéis demostrado, esa excelencia se ha hecho patente, ha sido real y no hay palabras para evidenciar ese agradecimiento hacia vosotros.


Mis queridos compañeros, gracias. Gracias por estar ahí, gracias por la fortaleza, gracias por la valentía, gracias por el aliento, la compañía, la entereza, la humildad y gracias por haber elegido con el corazón vuestra preofesión.



Manuel Mariano Vera
Presidente de Unión Profesional de Granada