Nueva formación sobre enfermedades genéticas para asesorar a pacientes y familiares

En Estados Unidos el perfil de enfermera genetista es muy común, en cambio, en España la genética humana no se contempla en los planes de estudio de Ciencias de la Salud. Así muestra la importancia de esta disciplina Ismael Pinel de la Cruz, experto en Genética Clínica y Premio Reina Sofía de Investigación sobre Prevención de las Deficiencias.

Durante cinco jornadas, este profesor de genética y biología ha impartido el curso “Genética para Enfermería: ¿futuro o realidad presente?”  en el Colegio de Enfermería de Granada. Un punto de encuentro fundamental, aunque aún desconocido dentro del colectivo enfermero. “Cada vez hay menos dudas de que los genes juegan un papel fundamental en nuestra salud y en nuestra respuesta a los cuidados de la salud”, asegura Pinel de la Cruz. Y, esto, hace que cada vez se necesiten más expertos en genética “capaces de interpretar los resultados del diagnóstico y asesorar a los pacientes y familiares”.

Con este objetivo, el Colegio de Enfermería de Granada ha abierto el debate y ha llamado la atención del colectivo enfermero sobre la importancia de la genética y la investigación enfermera. Saber leer un informe de genética, establecer una línea genealógica o detectar enfermedades de carácter genético han sido, entre otros, los principales cometidos de esta iniciativa.

El profesional del siglo XXI debe convertirse en un auténtico consejero o asesor genético que evalúe el impacto de las alteraciones genéticas y sepa aconsejar a los pacientes y a sus familiares sobre este aspecto.

Así, las enfermeras participantes han adquirido los conocimientos básicos necesarios de genética de forma que, a partir de ahora, podrán afrontar con seguridad las dudas de sus pacientes, brindando cuidados integrales de salud. En el curso también se han podido conocer las tecnologías y herramientas que se usan para la prevención, diagnóstico y tratamiento adecuado. Todo ello, con la ventaja de saber manejar e interpretar la información genética para asesorar al paciente ante posibles situaciones de riesgo y ansiedad.

Como en otros casos, lo principal es prevenir mediante la explicación de los factores de riesgo y ciertos hábitos perjudiciales para la salud. De este modo, se podrían “dar pasos de gigante” ante los abortos de causa cromosómica y ciertas patologías como el Síndrome de Angelman, la fibrosis quística o el Síndrome de Down.