El liderazgo transformacional se impone entre los mandos intermedios de los hospitales andaluces

Carmelo Rejano Carrasquilla, Jefe de Bloque de Enfermería en el Hospital Virgen de las Nieves y colegiado desde el año 1987 en Granada, abre las puertas de su tesis “El liderazgo enfermero en hospitales de Andalucía dese una perspectiva de género” para que el colectivo enfermero pueda beber de ella. Con este objetivo y partiendo de la base de que Enfermería es el colectivo más numeroso en la sanidad Andaluza (el 54% de la plantilla) y no existir paridad de género, ha realizado una amplia investigación durante tres años con el interés de ahondar más sobre el tándem formado por liderazgo y enfermería asociado a género en las organizaciones sanitarias.

Para ello, Carmelo Rejano ha llevado su investigación a un total de dieciocho hospitales de la geografía andaluza, con lo que en ella tienen representación las ocho provincias con al menos un hospital de referencia, tanto regionales como especializados o comarcales. El objetivo de este estudio es conocer la autopercepción de los mandos intermedios de enfermería, tanto masculinos como femeninos, así como visualizar qué opinión tienen al respecto el personal de enfermería a su cargo con el fin de conocer cuál es el estilo de liderazgo que ejercen, si el género puede discriminar criterios de liderazgo y su posible efecto en el funcionamiento de las organizaciones sanitarias.

El padre de esta tesis, Carmelo Rejano, señala que “la muestra está compuesta por 756 cuestionarios, siguiendo el modelo de alcance pleno de Avolio y Bass que conlleva tres tipos de liderazgo: el Transformacional, aquel donde el líder mueve a sus seguidores más allá de sus intereses personales; el Transaccional, que se refiere a la relación de intercambio que se suscita entre el líder y el seguidor/a para satisfacer cada uno sus intereses individuales, y por último, el liderazgo Pasivo-Evitador, que se considera la ausencia de liderazgo”.

¿Cómo se ven los mandos intermedios masculinos y femeninos?
Esta es la primera pregunta que se hace el investigador; entre los resultados obtenidos -muy significativos- se ve cómo los mandos intermedios femeninos se autoevalúan como personas más transformacionales y muy poco pasivo-evitadoras mientras que los mandos intermedios masculinos se ven más transaccionales. Para Carmelo Rejano lo verdaderamente llamativo es que “sus subordinados/seguidores lo ven a la inversa, es decir, ven al género masculino más transformacional y al género femenino más transaccional”.

Tradicionalmente, añade Rejano “muchos estudios corroboran que el género femenino dentro de la organización ha sido siempre más transaccional -con un carácter más de donación, de intercambio- y actualmente sin embargo se ha balanceado hacia el género masculino y ha perdido su carácter transaccional porque el techo de cristal del que tanto se ha hablado en nuestra profesión se rompe al ser un colectivo más numeroso, queriendo adoptar el rol de autoridad, más transformacional”.

Por su parte, las enfermeras y auxiliares de enfermería dan valores más altos en el liderazgo transformacional y transaccional a los mandos intermedios masculinos, sin embargo, en el liderazgo pasivo-evitador el valor es más alto en los mandos intermedios femeninos.
Otras curiosidades que arroja la investigación en cuanto a las variables sociodemográficas y los estilos de liderazgo, es que el mando intermedio fijo e interino ejerce un liderazgo más transformacional y transaccional que el eventual. Asimismo, los mandos intermedios de enfermería casados/as y solteros/as desarrollan un estilo de liderazgo más transformacional que los separados/as. Y por su parte, quienes no pertenecen a unidades de gestión clínica ejercen un liderazgo más transformacional que los/as que sí pertenecen.

La tesis también recoge que cuando los mandos intermedios de enfermería llevan poco tiempo ejerciendo la supervisión son líderes más pasivos-evitadores y pasados cinco años, adoptan el estilo de liderazgo transaccional, mientras que transcurrido un periodo de diez años desarrollan el estilo de liderazgo transformacional. Por último, contempla que los mandos intermedios de enfermería cuando ejercen el liderazgo transaccional tienen de base una motivación económica.

En conclusión, el trabajo realizado por el investigador granadino muestra que el estilo de liderazgo más utilizado en los hospitales de Andalucía por los mandos intermedios de enfermería es el Liderazgo Transformacional, aunque existe discrepancia entre la autoevaluación de los mandos intermedios de enfermería femeninos y la opinión del personal femenino a su cargo.


Perspectiva de la Enfermería
Para Rejano, Jefe de Bloque de Enfermería, “vivimos momentos difíciles a la hora de tomar decisiones y convivimos con personas que tienen que tomar decisiones en el instante, casi sin tiempo para madurarlas, por lo que la persona que lleva ese carisma del liderazgo transformacional tiene ganado muchísimo en la organización. Lo que pasa es que es muy difícil llevarlo a cabo en el momento actual”.

No obstante, el investigador considera que “en estos momentos aún no se ha dado el empujón suficiente para crear líderes o gestores que sean competitivos con otros colectivos. Hemos sido un colectivo dependiente, al amparo de otros y que todavía aún no ha sacado a la luz toda la grandeza que puede tener en relación al paciente, la disciplina y la sensibilidad”. Por ello, añade, “tenemos que intentar conseguir una mayor especialización, unas competencias más acordes con lo que estamos haciendo ya que de una manera velada estamos en la sombra y en el tema de la gestión improvisamos. No tenemos auténticos líderes que sepan sintonizar, empatizar, con todas esas personas de la organización para gestionar acorde a las cargas de trabajo tan inmensas que tenemos en la actualidad”.