Nueve de cada diez enfermeras cree que su carga de trabajo ha empeorado, lo que pone en riesgo a los pacientes

Las enfermeras y enfermeros de Granada se encuentran en una situación insostenible debido a la sobrecarga asistencial (generada por el mayor déficit de profesionales de toda España), la falta absoluta de desarrollo profesional, las condiciones nefastas a las que se enfrentan diariamente en su lugar de trabajo y la precariedad laboral y salarial. Esta es una de las conclusiones principales obtenida del estudio de investigación sociológica “La enfermería andaluza: Análisis de situación y principales demandas”, desarrollado por el Consejo Andaluz de Enfermería y el Instituto Análisis e Investigación.

El trabajo recoge la opinión de más de 3.000 enfermeras andaluzas con representación de todas las provincias -315 de las encuestadas trabajan en Granada- y se ha desarrollado desde el anonimato y con profesionales dedicados a la enfermería asistencial y a la dirección de servicios. Entre los resultados de los metadatos recopilados, el presidente del Colegio de Enfermería de Granada, Jacinto Escobar, ha destacado el “grave deterioro” que percibe la profesión en los últimos años y las “insostenibles” cargas de trabajo.

El 88,9 %, casi 9 de cada 10 enfermeras, considera que sus condiciones de trabajo han empeorado en retribución, -queja del 71,6 %- , en oportunidades de desarrollo profesional -casi el 33 %-, y en la valoración que perciben por parte de otros profesionales sanitarios, con un 56,9 % que cree no ha mejorado y otro 20 % que considera que ha empeorado.  “El estudio pone de manifiesto que la enfermería andaluza se encuentra en una situación insostenible que llevamos arrastrando años y ofrece datos preocupantes porque pueden afectar a la seguridad de los pacientes, que son también víctimas del índice de sobrecarga asistencial que padecemos”, ha recalcado Escobar.

A la carga de trabajo, el presidente de Codegra ha sumado el bajo índice de satisfacción con os recursos materiales, otra variable que afecta a la calidad de la sanidad y a la seguridad de los pacientes.

“Los datos del estudio muestran que las enfermeras se encuentran en una situación límite respecto a todas las condiciones necesarias para poder trabajar con dignidad y es necesario que actuemos de forma inmediata”, ha subrayado Escobar.

Jacinto Escobar ha señalado las cifras relativas a la situación laboral y profesional que soportan las enfermeras tanto en Granada, en particular, como en toda la Comunidad Autónoma. Para el presidente del Colegio de Enfermería de Granada, resulta imprescindible adoptar medidas inmediatas para subsanar esta situación. “La consejería de Salud no puede seguir pidiendo a la profesión sanitaria mantenga estas preocupantes condiciones. Vamos a unir fuerzas con organizaciones de pacientes, sindicatos, sociedades científicas y universidad para acabar de una vez por todas con esta situación”, ha destacado.

Peor que en otras CC.AA.

Los resultados del estudio ponen también de manifiesto que las enfermeras encuestadas se muestran profundamente pesimistas en lo que respecta a su situación profesional y laboral en comparación con el resto de comunidades autónomas. En el caso de Granada, el 87,6 % considera que su retribución es peor. Percepción muy parecida es la que se refiere a la carga de trabajo, aspecto en el que el 80,4 % de las enfermeras granadinas encuestadas asegura estar en clara desventaja. Además, el 77,3 % percibe también un agravio comparativo en estabilidad en el empleo, agravio que manifiestan casi el 60% cuando se trata de reconocimiento en los centros de trabajo y oportunidades de formación.

Demandas de la profesión

Las enfermeras encuestadas han valorado también cuáles son sus principales demandas y reivindicaciones de cara a la administración pública, peticiones que lidera la exigencia de una mejor ratio enfermera/paciente. En este sentido, Andalucía –con 459 enfermeras por cada 100.000 habitantes- tiene una ratio un 21,5 % inferior a la media nacional que la convierte en la segunda peor comunidad autónoma en esta clasificación sólo por detrás de Murcia, que tiene 430 enfermeras por cada 100.000 habitantes, y muy lejos de las 868, 754 y 689 que tienen respectivamente Navarra, País Vasco y Castilla y León.

También han solicitado de forma masiva que la administración introduzca los mecanismos necesarios para garantizar que las enfermeras ocupen los puestos directivos específicos de su área de cuidados (8,24 sobre 10). A este respecto, han criticado el nombramiento como director general de Cuidados de una persona sin titulación enfermera, lo que 6 de cada 10 profesionales ha interpretado como “una ofensa grave a su profesión”. Además, la profesión ha reclamado que se asegure el marco legal de la práctica enfermera diaria, para lo que han pedido impulsar la legislación que dé plena seguridad jurídica a las actuaciones asistenciales que ya realizan en los centros sanitarios y asistencia domiciliaria y de emergencias.

Otras de las demandas prioritarias de las enfermeras granadinas son:

  • La necesidad de que el SAS implante de forma real y efectiva todas las especialidades de Enfermería (8,15 sobre 10).
  • Que se estabilicen las plantillas, acabando así con el alto porcentaje de interinidad (8,65) y fomentar, proteger y apoyar la investigación enfermera (8,05).
  • La actualización de las retribuciones a la media nacional (con una nota de un 8,91 sobre 10).
  • Mejorar la cobertura de los periodos vacacionales y otras situaciones de ausencia o permisos (8,60). Facilitar un recorrido más accesible y realista a los niveles IV y V de la carrera profesional del SAS para la enfermería de base (8,16).